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Te has dado cuenta de lo poquito que queda para el día del Padre? Vale, estás pensando...pero si aún tengo mucho tiempo!! Ya, eso es lo que crees hoy. Si te sientes identificada con alguna de las siguientes situaciones, estás en el lugar correcto (tengo para tí una propuesta sencilla pero efectiva):
  1. No quieres recurrir a Gadgets tecnológicos, material de deporte , perfumes o corbatas. Es un día para hacer un detalle más personal y menos consumista.
  2.  Te gusta que los peques le hagan algo con sus propias manos. Como aquel cenicero ya mítico, pero en su versión creativa-moderna.  Pero quieres añadirle algo más.
  3. Quieres que cumpla: Regalo original, personal, no "consumista" y no "caro". Porque se trata de demostrarle lo importante que es como padre en la familia, no de hacerle un regalo como si fuera su cumpleaños.
Para cumplir con una (o posiblemente con las 3) opciones anteriores, te has ido haciendo con una lista de "posibles" en tu memoria . Pero es muy probable, y lo sabes, que se te tire el tiempo encima, un año más (porque vas siempre liadísima) y acabes recurriendo a alguna de las opciones de urgencia que siempre dices que dejarás de hacer. Pues aquí va mi idea...
Pues como quien no quiere la cosa, hemos arrancado ya una hoja del calendario del 2016. Enero nos ha dado para mucho; coletazos de las fiestas y dietas detox para eliminar excesos. Nos hemos reconciliado con el gimnasio y con las agujetas, y finalmente hemos firmado un pacto de "no agresión"; Recuperar la forma pero sin morir en el intento. Así que llegados a  Febrero, vamos a apostar por la constancia. Hagamos de esos propósitos de año nuevo rutinas coherentes y saludables! Uno de mis propósitos principales del año 2016 es dedicar más tiempo a mi pareja . El ejercicio, la comida sana, hacer actividades con los niños...eso está genial pero cuidar ese espacio " entre nous" es fundamental. Así que he pensado que si también está entre tus prioridades, te puede venir bien alguna idea extra para esas cenas a la luz de las velas. Así que aprovecho la excusa de que es "el mes oficial del amor", para compartir contigo una receta sencillisima, vistosa y muy sabrosa para que pongas en tu mesa para dos.
Mi hijo pinta arco iris casi cada día con el mensaje de "te quiero mama". Tiene 5 años y pinta arco iris de 5 colores, siempre los mismos y la misma dedicatoria. Es algo sencillo pero que tiene un efecto gigante sobre mi. Tal vez llevo ya unos 50 arco iris y cada uno me ha arrancado una sonrisa, aunque ese día yo estuviera algo "negruzca". Cuando te sacas el carnet de madre o padre, viene con un montón de material adicional. Cuentas con una serie de "coletillas" que han sobrevivido generaciones, para utilizar en momentos críticos y con un orgullo de súper mamá que viene de serie. Cualquier figurita, dedicatoria o canción de tus enanos, te eleva a la categoría de "máster del universo" en el ranking de mamas afortunadas. Esto no es nuevo, ni de mi exclusividad. De hecho también tu podrías escribirme sobre ello. Pero a veces suceden cosas extraordinarias. Alguien a quien apenas conoces, que no te idolatra ni te tiene en un pedestal, pinta arco iris por ti. 
Hace tiempo que a los de Oriente les salió un gran competidor. Llegó con fuerza a rebufo de modas yankies para quedarse. (Tengo que decir que cualquier excusa que sirva para reunirnos y celebrar juntos algo, para mí es bienvenido). Pero teníamos una postura clara; o eras de Papá Noel o eras de Reyes Magos. En la pugna por la popularidad había siempre un claro vencedor. Ahora se sientan a la misma mesa los 4, mientras se juegan a las cartas quien se lleva el plato fuerte. Y ahí estamos nosotros alimentándolos a todos y a los camellos si hace falta. Llevamos semanas haciendo compras (y las que nos quedan), los regalos que querían, los que nos hacen capricho, las ofertas que tenemos que aprovechar, el por si acaso me quedo corta...y así nos hemos liado con los trasteros a reventar de regalos que ya no sabemos bien ni para quién son. TENEMOS QUE PARAR! Sí en serio! A este paso me veo comprando en pleno agosto para que tal juguete no esté agotado, o tal gadget en pre-venta porque seguro que le hará ilusión a Pepito.

¿Te gusta la foto? Te cuento la historia..

Hay días como ayer en que todo se te junta. Es lunes, hace un frío tremendo. Ya sé que dirás que ya iba tocando que estamos a finales de Noviembre. Pero a mi me pasa en cada estación, por mucho que se esté retrasando el frío o el calor extremos, siempre me pilla a contrapié cuando llega. Y ahí estaba yo, lunes gélido en compañía de un tremendo constipado. Pero uno auténtico de verdad, de los que te haría ser finalista de un casting para The Walking Dead. ¿Y que suele pasar en días así? Pues que tienes una cantidad de trabajo que no te la acabas y la inspiración te ha abandonado completamente. Así que en mi estado de "supervivencia" (descripción: chaqueta de borreguito, caja de kleenex y taza humeante en mano) llegó el momento de pasar al modo "madre".  Y como los astros siempre se alinean resulta que mis pequeños diablillos deciden que ESA tarde justamente va a ser de las moviditas. Luchas, carreras, saltos.....y mucho ruido! En semejante escenario "apocalíptico" hay dos resultados posibles:
  ¿Sabes comer? La respuesta a esta pregunta parece muy sencilla, de entrada. Pero seguramente tu respuesta no sea tan concisa como cabría esperar. Si piensas en esta semana me dirás que sí. Desde ayer lunes has vuelto con energías renovadas a esa dieta de control que te has propuesto llevar. Pero si piensas en el viernes o el sábado te asaltan las dudas y empiezas con explicaciones para justificar ese pequeño "resbalón" que diste con tu disciplinada alimentación. A pesar de que parece ser que por una ley social no escrita, saber comer bien es estar siempre bajo la tiranía de las prohibiciones, la realidad es que comer bien es más que eso. Nos dedicamos a informarnos constantemente sobre pautas nutricionales y nos creemos conocedores de "la gran verdad" , pero la realidad es que vamos dando tumbos de una pauta a otra, mezclando conceptos y haciendo "copy-paste" de lo que vamos viendo o leyendo. Si me permites la comparación, esto es como invertir en bolsa. Los que saben, invierten cuando preveen un cambio en el mercado y muchas veces (no siempre, para consuelo del resto de mortales) se forran. Los que queremos "forrarnos" los emulamos e invertimos normalmente tarde y nos quedamos las migajas, y eso con suerte! Pues aquí pasa lo mismo. Vamos del blanco más brillante al más profundo de los negros, o lo que es lo mismo, del caldo depurativo al atracón desmedido. O incluso peor, en estado de permanente restricción,  no hay alegría, no vaya a ser que se traduzca en calorías. Y no disfrutamos en ninguna de las dos situaciones, o sentimos una culpa constante o perdemos cualquier gusto por la comida y se traduce en cubrir una mera necesidad fisiológica.
  “Las cosas vienen como vienen”. Creo que habré escuchado esa frase al menos un millar de veces, pero nunca tuvo tanto sentido para mí como este fin de semana. Tengo una tendencia innata a planificar las cosas. Hace un tiempo decidí controlar esa costumbre un poco, para dar descanso a mi mente y reducir las listas interminables de cosas por hacer. Dejarle mayor espacio a la casualidad estaba funcionando realmente bien. Hasta este fin de semana.

Hoy es el nacimiento online de Original Taste & Co.

Un día especial para mí. De esos que recuerdas durante mucho tiempo.

Muchos me habéis acompañado durante estos meses de transformación y habéis conocido de primera mano el proceso. Trabajo muy duro y esfuerzo. Muchas satisfacciones y alguna piedra en el camino. Mil gracias por estar ahí conmigo!. Si tú que me estás leyendo aún no me conoces, te quiero contar un par de cosas …(ya tendremos tiempo de irnos conociendo).
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