Pinta Arco iris por mi

Pinta Arco iris por mi

Mi hijo pinta arco iris casi cada día con el mensaje de “te quiero mama”. Tiene 5 años y pinta arco iris de 5 colores, siempre los mismos y la misma dedicatoria. Es algo sencillo pero que tiene un efecto gigante sobre mi. Tal vez llevo ya unos 50 arco iris y cada uno me ha arrancado una sonrisa, aunque ese día yo estuviera algo “negruzca”.

Cuando te sacas el carnet de madre o padre, viene con un montón de material adicional. Cuentas con una serie de “coletillas” que han sobrevivido generaciones, para utilizar en momentos críticos y con un orgullo de súper mamá que viene de serie. Cualquier figurita, dedicatoria o canción de tus enanos, te eleva a la categoría de “máster del universo” en el ranking de mamas afortunadas.

Esto no es nuevo, ni de mi exclusividad. De hecho también tu podrías escribirme sobre ello.

Pero a veces suceden cosas extraordinarias. Alguien a quien apenas conoces, que no te idolatra ni te tiene en un pedestal, pinta arco iris por ti. 

Este 2015 ha sido un año importante para mi, tanto a nivel personal cómo profesional. Ha sido el año en que he conocido la cama de un hospital durante más tiempo del que habría querido. En que ha cobrado significado para mí la frase “te ha tocado” y en que he sabido lo que es luchar a vida o muerte. Durante muchos meses mi realidad quedó truncada y mi proyecto profesional enterrado bajo una realidad personal muy dura de sobrellevar. Pero finalmente lo malo quedó atrás y además conseguí sacar a la luz un proyecto profesional muy personal. Donde reflejo mi re definido significado de vivir la vida y mi nueva escala de valores y prioridades.

Y en este año tan intenso he mantenido a mi lado a mis personas incondicionales, las que siempre están conmigo, más cerquita o algo más lejanas, pero siempre conmigo. Y he conocido a gente nueva, que me han mostrado nuevos caminos, me han sorprendido por su creatividad y en muchos casos por su autenticidad.

Y ahora que se cierra un periodo de mi vida que ha traído muchos capítulos y que en lo bueno espero que dé para editar “segundas partes “, quiero hacer un repaso de esas personas que han llegado a mi vida y la han impactado.

En primer lugar he tenido a mi lado a Mercy Guzmán del estudio The Visual Corner. Junto a ella, con su impoluto sentido de la estética, su creatividad siempre a flor de piel y su tenacidad en el trabajo, plasmamos en formas, colores y palabras la esencia de lo que verdaderamente es mi pequeña empresa Original Taste & Co.

Como segundo engranaje imprescindible para conseguir mostraros lo que realmente soy como empresa y lo que podéis encontrar entre mis cajitas, he podido contar con Corina Landa, mucho más que una fotógrafa gastronómica. Hace una fotos increíbles pero además crea un ambiente de trabajo estupendo cuidando todos los detalles y rodeándose de un equipo sorprendente. Gracias a Yorinde Sleegers de Butter&Basil por creer en mi pequeño proyecto y ser la estilista culinaria que junto con el propstyling de Yobosie dieron vida a diferentes propuestas con mis productos (algunas recetas ya os las iré publicando).

En mi proceso de creación descubrí a Deborah Marín de OyeDeb. De inmediato conecté con sus textos y su manera de ver la vida. Alguna de sus propuestas formativas es ya libro de cabecera en mi librería. La considero parte importante de mi proyecto porque siempre me ayuda a poner foco con su clara visión de las cosas.

La mayoría conoceréis a Lucia Be, empresaria de mil registros. Es el ejemplo de que se puede tener una pequeña empresa y convertirla en algo grande, manteniendo la esencia de las cosas. Con una creatividad desbordante y una vitalidad envidiable. Me inspira profesionalmente y me identifico personalmente.

Y en el camino tuve el privilegio de encontrarme con Marta de DeliciousMartha. Si conoces sus platos y fotografías sabrás que es mucho más que una blogger gastronómica. Destaca por su creatividad, su curiosidad culinaria y el modo en que sabe acercarnos la cocina. Pero lo que la hace verdaderamente única es su cercanía y su generosidad. Por su dulzura y carácter la tengo en mi lista de personas favoritas.

Me siento afortunada por todos los arco iris que empapelan mi pared y también por todos aquellos que no se cuelgan pero que llevo conmigo. Y por contar con vosotros, amigos, clientes y lectores.

Espero seguir teniendo la suerte de recibir arco iris y poder pintar también alguno para vosotros durante este 2016 que nos espera impaciente.

Un abrazo enorme y disfruta los últimos coletazos de este 2015 que nos deja.

Ingrid

 



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