Qué regalar a una mujer que tiene de todo (sin caer en lo de siempre)
Hay una categoría de personas a las que cuesta especialmente regalar.
La mujer que ya parece tenerlo todo.
La que cuando le preguntas qué quiere te dice "nada, en serio".
La que tiene la casa equipada, los armarios llenos, las joyas que le interesaban y las cremas que usa, y a la que ya le has regalado prácticamente todo lo que se te ha ocurrido en los últimos diez años.
Si tu madre, tu pareja, tu suegra o tu hermana es así, llegar al Día de la Madre con la sensación de "no sé qué inventar este año" es agotador. Y a las dos semanas de la fecha vuelve a aparecer el bloqueo, igual que el año pasado.
La buena noticia es que buscando en el sitio adecuado, puedes romper ese bloqueo.
Por qué te bloqueas siempre
A las personas que más queremos les hemos regalado mucho a lo largo de los años. Y casi todo lo que les hemos regalado pertenece a una sola categoría: objetos. Cosas que ocupan espacio en su casa, que tienen una utilidad, que se compran y se entregan.
El problema es que después de tantos años de objetos, esa persona tiene la casa razonablemente equipada. No necesita más cosas. Y tú, sin darte cuenta, llevas años buscando dentro de la misma caja: "¿qué objeto le falta?". La respuesta cada vez es más difícil porque cada vez le falta menos.
La salida no está en encontrar un objeto más raro o más original. Está en cambiar de categoría completamente.
Lo que sí le falta (aunque no lo diga)
Una mujer que ya tiene todo lo material no tiene más cosas porque no las necesita. Pero hay algo de lo que nunca hay demasiado: Más experiencias contigo, más charlas más mpmentos compartidos sin prisa.
Eso es lo que escasea de verdad cuando se llega a cierto punto vital.
Las llamadas son rápidas, las visitas son breves, la vida adulta no deja mucho espacio para sentarse con alguien dos horas a hablar de nada en particular.
Y eso es exactamente lo que ella echa de menos, aunque seguramente no te lo diga directamente.
Por eso los regalos que mejor funcionan con personas "que ya lo tienen todo" no son objetos sino excusas. Excusas para crear momentos que de otro modo no ocurrirían.
La fórmula que sí funciona
Algo consumible + algo personal + tu presencia. Esa es la combinación.
Una cesta gourmet pensada cumple lo primero: No acumula, no ocupa espacio permanente, se disfruta y desaparece. Es justo el opuesto del regalo que se queda en una estantería cogiendo polvo. Y es probablemente lo único que ella misma elegiría si entendiera que decir "no me regales nada" no significa que no tenga que hacerle nada.
Lo personal lo añades con una dedicatoria escrita por ti, una foto, un audio o un vídeo dentro del paquete. Es lo que va a transformar el regalo de "una cesta gourmet más" a "un mensaje de quien me lo regaló que voy a guardar para siempre". Las mujeres a las que ya les has regalado de todo guardan estas cosas con una intensidad que sorprende.
Y tu presencia es la parte gratis que más vale: Estar el día en cuestión (si se puede), sin prisa, sin mirar el móvil cada cinco minutos. Esa es la parte que ella estaba pidiendo cuando decía "no me regales nada".
Por qué los detalles personales pesan tanto en este tipo de regalos
Cuando alguien tiene la vida material resuelta, lo que escasea es lo emocional. Y los regalos que aportan algo emocional (no algo que se compra con dinero, sino algo que se elabora con tiempo) tienen un peso desproporcionado.
Una dedicatoria sincera, escrita pensando en ella, sobre algo concreto:
Lo que admiras de ella, lo que entiendes ahora que antes no entendías, lo que te ha enseñado sin querer. Eso pesa más que cualquier objeto caro.
No porque las palabras valgan más que las cosas en abstracto, sino porque las palabras son lo único que ella todavía no tenía.
Y si añades un audio o un vídeo, sube todavía más. Tu voz grabada con calma, tu cara hablándole, los nietos pequeños diciéndole algo torpe que no se han aprendido bien.
Esas cosas son irreproducibles.
No puede haberlas comprado nadie.
Solo tú podías haberlas dado.
Una nota práctica para el Día de la Madre
Si estás pensando en aplicar esto al Día de la Madre, ten en cuenta que cae en domingo ( 3 de mayo) y que no es realista pretender que un regalo llegue ese mismo día (no se reparte bien en fin de semana).
Lo más sensato es planificar la entrega para el miércoles 29 o jueves 30 de abril.
Llega con tiempo, ella lo abre con calma, y tenéis todo el fin de semana para celebrarlo.
El truco para no volver a tener este bloqueo
Si llegas todos los años con el mismo problema, hay algo que vale la pena cambiar.
Deja de buscar el regalo perfecto. Acepta que el regalo es lo de menos. Lo que ella necesita es exactamente lo que las personas necesitan a partir de cierta edad o cierta situación: Tiempo contigo, palabras concretas, presencia real. (en realidad a la mayoría es lo que más nos llena, no?)
Un detalle decente más todo eso, es más que suficiente. Mucho más, de hecho, que el objeto más original que puedas encontrar.
Si estás buscando un regalo para una mujer que ya lo tiene todo, mira nuestra colección. Personalizable con dedicatoria, foto, audio o vídeo. Porque lo que de verdad le falta no se compra, se escribe.
En Original Taste preparamos regalos para esos casos en los que el bloqueo no es falta de ideas, sino que ya se han regalado todas las ideas que se nos ocurrían.