Cómo sobrevivir a un domingo en família. No Stress!!

Cómo sobrevivir a un domingo en família. No Stress!!

 

“Las cosas vienen como vienen”.

Creo que habré escuchado esa frase al menos un millar de veces, pero nunca tuvo tanto sentido para mí como este fin de semana.

Tengo una tendencia innata a planificar las cosas. Hace un tiempo decidí controlar esa costumbre un poco, para dar descanso a mi mente y reducir las listas interminables de cosas por hacer. Dejarle mayor espacio a la casualidad estaba funcionando realmente bien. Hasta este fin de semana.

Hay días que necesitas PARAR. Sí simplemente desconectarte e ir en piloto automático. Dejar la mente en blanco y reconstituirte. Ésta era mi sensación el viernes. Después del lanzamiento de Original Taste y todo el trabajo (debo decir que muy bienvenido), necesitaba ese merecido descanso.

Pero lo dicho, “las cosas vienen como vienen”. Y vinieron las castañas y las calabazas y me sepultaron en compras, preparativos, disfraces y fiestas infantiles. Y cuando mi mira enfocaba al domingo como tabla de salvación llegó lo no previsto. FAMILIA en casa en domingo!!!

Y así de un plumazo se esfumó mi ilusión de un domingo tranquilo, de sofá y peli. (las lavadoras, plancha y cocina por hacer, no entraban en mi ecuación mental del domingo perfecto!)

Ahí estábamos, domingo al mediodía, diez en casa y sin un plan previsto de que hacer para comer. Hace un tiempo (no hay que ir demasiado atrás) te aseguro que me habría estresado mucho. Pero “las cosas vienen como vienen y hay que saber aprovecharlas como llegan”.

Si hubiéramos planificado vernos probablemente habría tenido la bebida preferida de cada uno comprada, la comida preparada y la casa muy bien recogida. La realidad fue bastante distinta; juguetes por en medio, nevera medio vacía y menú por decidir. Y te digo, no habría podido salir más perfecto. Los peques jugando con sus primos y los adultos metidos en la cocina. Había poca materia prima, por lo que entre todos había que ver que hacer para comer. Por suerte, como comprenderás, siempre tengo algo para poner de picoteo. Así que con unas bebidas frías, algo de queso y embutidos para ir tomando, nos pusimos en “modo creativo” para sacar un menú en condiciones para comer. De hecho íbamos lanzados y nos salieron unas combinaciones de montaditos muy resultones que otro día te pondré para darte ideas.

Me di cuenta de que no estábamos desperdigados por la casa, cada uno con una cosa distinta. Estábamos todos en un mismo espacio, haciendo algo juntos. Y entre bocados, risas y preparativos, nos estábamos contando un montón de cosas. Muchas más de las que luego a la mesa, con los niños, nos solemos contar.

Acabamos sacando un primero y un segundo de nuestra nevera en estado crítico. No se acabó el mundo por no tener todos los juguetes recogidos, ni la mesa perfecta preparada. Y sin ser un día marcado en el calendario, fue uno de los mejores días en familia que recuerdo en tiempo.

Este ha sido mi fin de semana de castañas, calabazas, compras, fiestas infantiles y familia en casa. He sobrevivido! La verdad es que no he descansado, pero sí he pasado un buen rato relajado y lo más importante, he conseguido no estresarme y disfrutar de los acontecimientos.

Se puede sobrevivir a un domingo en familia!



×